logo palabra
Los costos políticos de gravar con el IVA la canasta familiar son impagables. O, por lo menos, así deberían verlo los responsables del tema en el gobierno nacional.


Comprender que los huecos fiscales que dejó Santos le implican sacrificios tributarios a la sociedad, no supone que la Ley de Financiación haya nacido blindada con legitimidad a propósito de que la culpa recaiga sobre el pésimo gobierno anterior.

De hecho, haber bautizado Ley de Financiación lo que siempre ha sido Reforma Tributaria, ya conocida por su nombre en la cultura, no ha contribuido a lograrle aceptación social y sí a sumarle prevenciones innecesarias, a las que naturalmente se crispan en toda reforma tributaria.

No se parte de que cobrarle el IVA a la canasta familiar es impolítico porque sí. Se trata de entender que es injusto castigar a los sectores más pobres con un impuesto que les pesa como una pirámide sobre sus escuálidos recursos. Es preciso que la tecnocracia entienda que millones de colombianos no tienen con qué comer, sin IVA, mucho menos habrán de poder hacerlo, con IVA del 18% sobre cada pocillo de arroz que compren.

Pero no sólo es impolítica por injusta. La reforma también lo es porque desprecia a la política en el sentido del deber de legitimidad que requiere todo gobierno para poder gobernar. No se puede sacrificar políticamente a un gobierno que apenas comienza por pulir un presupuesto. Para gobernar se requieren respaldos políticos que superen las movidas parlamentarias, y la única manera conocida de lograrlos es sintonizando los actos de gobierno con el sentir popular.

Tampoco es impolítica solamente por lo impopular. También lo es por desconsiderada con las fuerzas políticas aliadas del gobierno. Los tecnócratas no son quienes van a pagar las facturas de cobro del pueblo al gobierno, sino los dirigentes políticos y los partidos que tendrán que salir a la brega por las alcaldías, gobernaciones, asambleas y concejos el año entrante.

Este no es un problema teórico. Por este absurdo camino, la tecnocracia “apolítica” está poniéndole en bandeja el país al populismo que dice rechazar.

No hay que esperar a que amanezca para ver.

Le recomendamos: El Estado laico no es antirreligioso
0
0
0
s2sdefault
banner publicidad Facebook
ultima palabra
El periodista del New York Times escribió su artículo con bastante mala fe, pero sobre todo con un desconocimiento craso de la naturaleza y la magnitud actuales de las economías ilegales y del crimen que proliferan imponiendo su esclavitud en extensos territorios de nuestros campos y ciudades.
20 Mayo 2019
No estaban ni tibios los funcionarios de la embajada americana el día que creyeron asistir a la máxima expresión de la doble moral de la mamertería criolla cuando Petro, solazándose en su naturaleza, delataba como pertenecientes a las FARC a sus compañeros de bancada.
13 Mayo 2019
Algunos dicen que es el ELN, ¿pero, no será más bien Maduro?
02 Mayo 2019
La provinciana más universal del mundo.
22 Abril 2019
Los corazones de los franceses ardían mientras miraban, perplejos, cómo Notre-Dame de París se retorcía implorando bajo las flagelaciones inclementes de las llamas.
17 Abril 2019